Han pasado 28 años desde la última vez en la que México participó en la competencia por equipos de nado artístico en unos Juegos Olímpicos.
Pero este 5 de agosto el presente se reencontrará con el pasado.
El equipo de México competirá por primera vez desde Atlanta 1996 y lo hará en los Juegos Olímpicos de París 2024, comandado por Nuria Diosdado, leyenda de este deporte y capitana del equipo.
Antes de escribir una nueva página en la historia, Diosdado atendió a Olympics.com y explicó su sentir antes de saltar a la piscina del Centro Acuático de París.
"Es un sueño hecho realidad para mí. Es como ver una carrera que cierra con broche de oro, con la cereza del pastel", describe Diosdado.
La capitana de México participa en la capital de Francia en sus cuartos Juegos Olímpicos de manera consecutiva (Londres 2012, Río 2016, Tokio 2020 y París 2024), pero esta es la primera vez que lo hará en el evento por equipos, además de en el dúo con Joana Jiménez.
"Siempre hablábamos de Atlanta 96, cuando México tuvo una participación de equipo. Este fue un equipo representativo para nosotras, ya que era un parteaguas de nuestra disciplina. Siempre lo veíamos y lo admirábamos y soñábamos con estar ahí. Ser parte de ese equipo que va a volver y va a regresar a los Juegos Olímpicos en equipo para México es un honor, un orgullo enorme y solamente me hace sentir satisfacción y plenitud pura", explicó Diosdado en una entrevista para Olympics.com tras los Juegos Panamericanos Santiago 2023, donde México obtuvo la plaza olímpica por equipos tal conseguir la medalla de oro.
Precisamente en aquel equipo de México de Atlanta 1996 participó quien años después inició en este deporte a Diosdado: Patricia Vila, con la que guarda una gran relación.
Aunque otros equipos como el de la República Popular de China, Japón o España son sobre el papel los principales favoritos para las medallas, el nuevo sistema de puntuación en natación artística le permite a Diosdado a soñar con subir al podio.
Diosdado lleva meses entrenando para hacerlo realidad.
El entrenamiento no solo es físico, sino también mental. Llegar a la sincronización perfecta en un equipo supone pensar del mismo modo.
"En mi deporte se busca la perfección, se busca una sincronización exacta, no solamente en movimiento, sino en forma de pensar. Somos ocho nadadoras que tenemos ocho diferentes cabezas, ocho diferentes marcos de referencia. Cada una viene de diferentes cosas y al momento de la competencia tenemos que actuar como una misma sin hablarnos, con una comunicación no verbal", explicó la capitana de México.
Vivir rodeada de la perfecta sincronización hace que le salpique a su realidad: "Soy muy perfeccionista. Es complicado salirte de esa faceta y querer que la vida siga como si no fueras una atleta de alto rendimiento".