Habrán dos representantes de Costa Rica en el paratiro con arco.

París, (Francia). Uno de los deportes que necesita fuerza, autocontrol y precisión es el tiro con arco y para buscar esta fórmula los costarricenses Pilar Riveros y Diego Quesada van con el viento en contra. 

Hoy, ambos se encuentran a las puertas de su debut en los Juegos Paralímpicos París 2024, donde junto a su entrenador, el salvadoreño Roberto Hernández buscan una y otra vez el tiro perfecto, “si el viento así lo quiere”.

“El rival más fuerte que tendremos todos los competidores será el viento. Este jueves era un remolino, nos daba en un costado, luego sopló del otro, y de repente de frente. En estas circunstancias debemos tener mucho control, las flechas no van donde uno quiere sino donde el viento la lleve”, indicó Diego Quesada. 

Este viernes 23 de agosto, el día inició con temperaturas bajas y ventosas que llegaron a los 16 grados en la capital parisina, sin embargo, poco a poco el calor llegó para que los protagonistas pudieran tener mejores sensaciones a la hora de lanzar sus flechas a una distancia de 50 metros, pero, el viento nunca cambio. 

Para el técnico de Costa Rica, el viento normal para la práctica del tiro es de 8 kilómetros por hora, mientras, el que sopla en estos días en París, es de 24 kilómetros con ráfagas de 50 kilómetros por hora. 

La competencia de los ticos en estas justas será el próximo jueves 29 de agosto en ronda 16. 

“Esperemos que las condiciones del viento cambien. Acá le haremos frente, venimos a competir contra todo y todos, incluyendo el viento”, manifestó Pilar Riveros. 

Luego de tres horas de entrenamiento, los ticos partieron nuevamente rumbo a la Villa Paralímpica a la espera de que este sábado el viento esté a su favor. 

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