Marion Heidenreich Marín apunta a un crecimiento integro en el ecuestre

Jinete crece en el deporte equino.

En muchas ocasiones, por personas cercanas, ya sean familiares o amigos, se convierten en nuestros ejemplos para querer ser como ellos. A nivel del deporte, suele suceder en algunos casos que practicamos lo que ellos hacen al convertirse en figuras a seguir.

Sin embargo, como dato curioso, Marion Heidenreich Marín no tuvo esa influencia cercana, sino que su amor al ecuestre nació desde muy pequeña, y es más bien ella quien ahora transmite todas las emociones de dicho deporte.

"En mi familia nadie monta, nadie a tenido caballo, y me enamoré de un potro que estaba al frente de mi casa; en un inicio yo quería hacer carreras de caballos, después de eso mis papas me compraron una yegua, tenia cuatro años, y empecé a montar por mi cuenta", indicó Marín.

Fue ahí donde inicialmente comenzó en salto, pero conforme fue avanzando en la disciplina cambió el chip al adiestramiento que actualmente lo practica.

"Cuando fui creciendo conocí el salto, que me enamoré por completo, empecé a competir, en un principio hice adiestramiento pero no me llamaba la atención y hace cinco o tres años conocí un poco más el mundo del adiestramiento al lado de personas maravillosas, caballos divinos, y fue donde hice el cambio del salto al adiestramiento para buscar esa conexión", dijo Marín

Sobre el ecuestre lo relata como un viaje maravillo, que inició desde muy pequeña, y con cada etapa le ha permitido ir creciendo de forma integral.

"Ha sido un buen desarrollo, un viaje muy lindo, muy duro físicamente y desgastante pero es muy satisfactorio; trabajar con caballos es lo que me anima a levantarme todos los días, es lo que me apasiona, es algo muy lindo y le dan a veces a uno lecciones de vida increíble", destacó Marín.

Por último resaltó que espera "este 2026 sea de mucha enseñanza, aprender algo con cada fecha, poder competir internacionalmente, y seguir creciendo".

Marion Heidenreich Marín apunta a un crecimiento integro en el ecuestre

Marion Heidenreich Marín apunta a un crecimiento integro en el ecuestre

Jinete crece en el deporte equino.

En muchas ocasiones, por personas cercanas, ya sean familiares o amigos, se convierten en nuestros ejemplos para querer ser como ellos. A nivel del deporte, suele suceder en algunos casos que practicamos lo que ellos hacen al convertirse en figuras a seguir.

Sin embargo, como dato curioso, Marion Heidenreich Marín no tuvo esa influencia cercana, sino que su amor al ecuestre nació desde muy pequeña, y es más bien ella quien ahora transmite todas las emociones de dicho deporte.

"En mi familia nadie monta, nadie a tenido caballo, y me enamoré de un potro que estaba al frente de mi casa; en un inicio yo quería hacer carreras de caballos, después de eso mis papas me compraron una yegua, tenia cuatro años, y empecé a montar por mi cuenta", indicó Marín.

Fue ahí donde inicialmente comenzó en salto, pero conforme fue avanzando en la disciplina cambió el chip al adiestramiento que actualmente lo practica.

"Cuando fui creciendo conocí el salto, que me enamoré por completo, empecé a competir, en un principio hice adiestramiento pero no me llamaba la atención y hace cinco o tres años conocí un poco más el mundo del adiestramiento al lado de personas maravillosas, caballos divinos, y fue donde hice el cambio del salto al adiestramiento para buscar esa conexión", dijo Marín

Sobre el ecuestre lo relata como un viaje maravillo, que inició desde muy pequeña, y con cada etapa le ha permitido ir creciendo de forma integral.

"Ha sido un buen desarrollo, un viaje muy lindo, muy duro físicamente y desgastante pero es muy satisfactorio; trabajar con caballos es lo que me anima a levantarme todos los días, es lo que me apasiona, es algo muy lindo y le dan a veces a uno lecciones de vida increíble", destacó Marín.

Por último resaltó que espera "este 2026 sea de mucha enseñanza, aprender algo con cada fecha, poder competir internacionalmente, y seguir creciendo".


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